Archivo de September, 2009

Sep 07 2009

Concierto Coldplay en Barcelona – Viva la Vida or Mi crítica del concierto

Publicado por admin en Artículo

Junto a 63.500 personas, nos dirigimos al Estadi Olímpic Lluís Companys bajo un cielo amenazador y con una calle Aragón saturada, mientras nuestra moto intenta sortear coches y autobuses.Por fin, tras remontar la cuesta de Montjuïc (y para mi moto es todo un logro, os lo aseguro), nos unimos al resto de ciclomotores para aparcar en medio de la locura de tráfico y almas. Llegamos a las 20:30, y los últimos acordes del artista invitado suenan a lo lejos. ¿Quién son los teloneros? Ni idea ni me importa.

Hacemos una cola. Muy previsoramente, decidimos acercarnos al segureta para preguntar si es la entrada de General:

- No, esto es para gradas. Al fondo a la derecha…
- Si ya vengo con mis necesidades fisiológicas cubiertas…
- No, la entrada…
- Ah, merci, hombre…

En la siguiente cola, nos encontramos una pareja de Alicante e intercambiamos comentarios generales sobre la ciudad y su estancia, mientras confirmamos finalmente con un organizador que efectivamente ésta es la entrada de General…

¡Por fin en el recinto! ¡Vaya, cuánta gente! La zona baja del estadio ya se ha llenado hasta la mitad… Tras bajar los enormes escalones de las gradas, buscamos colocarnos en el centro del estadio, entre cuerpos bamboleantes y gente todavía sentada en el suelo… No te canses, hippy, que te quedan dos horas por delante…

Mientras comprobamos que la posición que hemos elegido es nefasta (una calva reluciente de más de metro noventa… ¿Porqué no te alquilas de foco?), decidimos que es absurdo movernos, ya que desde cualquier sitio el percal será el mismo…

Por fin, con 20 minutos de retraso (Raquel comenta: ¿pero estos no son ingleses? ¡Vaya chusco de puntualidad!) se apagan las luces y la música empieza a sonar… Entran con un Violet Hill enlentecido, y justo cuando la batería tiene que reventar el cambio de estrofa, todos los focos intentan potenciarla encendiéndose a la vez y…

¡Ooooooooooooooooooh! ¡Calamidad! El sonido “peta”, se interrumpe durante 1 segundo como un bafle del Carrefour al que le has pedido demasiado… ¿Cómooooooooooo? ¡Vaya mierda de comienzo! La gente silba y se queja ostentosamente, pero la segunda estrofa ya está sonando con fuerza y parece que recobramos los ánimos, pero… de nuevo el mismo fallo de sonido, un segundo que parece interminable cuando intentabas alcanzar el clímax del estribillo…

¡Aaaaaaaaaargh! ¿Pero a qué juegan? Nos empezamos a rayar y los gritos son ahora un clamor… Y, muy sibilinamente, notamos un descenso de la potencia y los focos ya no se vuelven a encender todos a la vez… ¿Lo habrán solucionado?
¡Pues vaya solución! Justo cuando Yellow nos está transportando a otra dimensión, la grada derecha y el fondo de general empiezan a gritar al unísono:

-¡No se oye!, ¡no se oye!…

¡Ya la hemos liado! Hombre, la verdad es que Raquel y yo nos oímos perfectamente al hablar. De hecho, oigo las conversaciones 2 filas más atrás… Eso no debería pasar en un concierto nunca. Deberíamos tener que gritarnos el uno al otro para entendernos… Aquí falla algo…

Mientras la grada sigue protestando (joder, es que esos han pagado unos 100 euros por entrada… yo también me mosquearía), Chris Martin intenta acercarse a nosotros diciendo:

- Estamos muy contentos de estar aquí…
- ¡No se oye!, ¡no se oye!
- Muchas gracias…
- ¡No se oye!, ¡no se oye!
- Are you OKAY?
- ¡Nooooooooooooooooooooooooo!

Surrealista…

Y ahora se marcan un punto saliendo del escenario y plantándose en medio de una mini plataforma en medio del estadio. Todos nos giramos y celebramos que los tenemos… ¡muuuuuuuy cerca! En modo acústico (guitarra, bajo, pandereta y armónica), se marcan algunos temas tangenciales que obviamos ya que estamos muy ocupados grabando con el móvil.

Un bonito detalle fue intentar interactuar de nuevo:

- ¡Encended los móviles! ¡Vamos a hacer una ola! (Chris Martin, CM)
- Aaaaaaaah, esto dominamos… (Un servidor, CA)
- Desde la izquierda empezamos… (CM)
- ¿Cuál? ¿La tuya o la nuestra? (CA)
- Desde la esquina izquierda, aquella…(CM)
- Pues a esos los tienes contentos…¡Jajajjajajajaja! (CA)

La ola no estuvo mal, y a ella le siguió un homenaje al rey del Pop, con un Billie Jean acústico precioso, al que el público colaboramos con los famosos grititos del malogrado cantante…

Y por fin, la canción que todo barcelonista de pro estaba esperando… Viva la Vida empezó con la famosa entrada Oooooooo ooooooooo oooooh! Oooooooo ooooooooo oooooh!…. entonada por el barbas del batería en pleno trance mientras se preparaba a sacudir su bombo para la ocasión…
El fervor del público aumentó exponencialmente sin medida, ya que era el momento que muchos estaban esperando… Tremendo… fue genial y saltamos como locos… Ahora todos los problemas de sonido habían desaparecido de nuestras mentes…

Finalmente, tras el primer amago de retirada, vuelven a salir para deleitarnos con tres temas más de su repertorio y decirnos adiós con un “¡Hasta la próxima!” (espero que no con el mismo equipo de sonido) entre mariposas de confeti y fuegos artificiales…

Cabe decir que Chris, al que en bambalinas le explicarían el porqué de la furia de medio estadio, pidió perdón expresamente y prometió el regalo de un CD gratuito para todos a la salida del concierto como compensación… que ni de lejos es suficiente, entre otras cosas por el abuso a nuestras carteras por entrada y la necesidad de golpear, patear y morder a la salida para pillar un puto CD…

También me gustaría que sacrificaran a su Jefe de Prensa, Relaciones Públicas o quienquiera que se encargue de culturizarlos sobre las ciudades que visitan… Y no estoy hablando del típico “Força Barça” o “Visca Catalunya” tan amanerado, que la verdad es que aunque la gente lo agradece, me parece tan tópico que ya huele…
Bueno, a lo que iba, le voy a dar al mencionado personaje tres ideas para que el concierto específico en Barcelona hubiera arrasado:

1. A cada pausa, e incluso tras haberla cantado, la gente volvía a corear la tonadilla del Viva la Vida…Aunque algún iluminado me dirá que, por supuesto, no es su mejor canción, a los fans hay que complacerles… ¿Qué te cuesta? ¡Tócala otra vez para despedir el concierto, hombre! ¿Tan difícil es?

2. Con Pep Guardiola viendo el concierto desde vaya usted a saber dónde, mi primer argumento cobra valor, ya que deberían saber que dicha canción se ha hermanado con el triplete del Barça…

3. Y si ya la hubieran cantado mientras en las pantallas se proyectara el famoso vídeo del “Barça Gladiator” de la champions, os juro que más de uno hubiera eyaculado espontáneamente…

Finalmente, después de esta velada apelación al fútbol y mis preferencias, las conclusiones:

Para los que nos gusta el grupo, da igual, disfrutamos como unos bellacos. Siguen en su línea romántica y cañera que atrae a generaciones enteras (diferentes edades) e interclasistas (diferente pasta)…
Sin embargo, la disposición del escenario obligaba a sufrir de cervicales. Aunque es verdad que en un concierto es posible que no llegues ni a ver al artista, cabe esperar que al menos las macropantallas se sitúen lo suficientemente altas para que todos podamos verlos… ¡Error! Sólo había dos pantallas a ambos lados del escenario (excepto la trasera, en la que nos siempre salían ellos) situadas demasiado bajas, por lo que verles a ellos o las pantallas implicaba de nuevo estirar el cuello cual jirafa…
Del sonido ya hemos hablado profusamente… Alguien debe responsabilizarse y sufrir azotes hasta el fin de los tiempos…

Y eso es todo. Coldplay, te esperamos de nuevo. Ya lo tenéis ganado, así que mejorad la tecnología y presentaros con los deberes hechos… ¿Alguien dijo pruebas de sonido?

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